RENFE-SNCF, MUCHO MÁS QUE TRENES… SON EXPERIENCIAS

No solo vende transporte, también viajes y gastronomía.

 

La alianza entre España y Francia ofrece disfrutar de 21 destinos culturales y gastronómicos.

 

Acabo de descubrir que viajar a Francia desde España con Renfe-SNCF un fin de semana es más fácil de lo que te imaginas y no me he resistido a compartirlo con todos vosotros. Lo tenemos ahí, a tiro de piedra y no lo aprovechamos, seguro que por desconocimiento y eso se puede arreglar. Puede ser una propuesta ¡Estupenda! Para una escapada de 2 días.

Renfe-SNCF facilita la conexión entre España y Francia. La alianza de RENFE con SNCF, las líneas de alta velocidad francesas ofrecen trenes de alta velocidad, desde el año 2013 que se realizó el viaje inaugural, y pone al servicio del viajero 21 rutas internacionales, trasladando al pasajero de centro a centro de las ciudades. Algo mucho más cómodo y rápido que viajar en avión, dónde ya todos sabemos la pesadilla que es facturar, ir con varias horas de antelación, etc, etc…, permitiendo acceder al tren hasta dos minutos antes de la salida y ¡Hasta puedes viajar fácilmente con tu mascota!

Los dos operadores ferroviarios líderes en alta velocidad se han asociado para colaborar con lo mejor de su conocimiento, experiencia y saber en los desplazamientos del viajero internacional y nosotros se lo agradecemos.

Hoy os voy a hablar de dos destinos, Narbonne, “Ciudad de Arte y de Historia” y Cascassone, “Ciudadela Medieval” dos destinos para no parar de hacer fotos a su historia y satisfacer a los más “foodies”.

Marismas de Narbonne

Todo ocurrió hace unas semanas cuando un grupo de prensa gastronómica y lifestyle fuimos invitados a vivir la experiencia en primera persona. En el viaje, de apenas cinco horas y media desde la estación de Sants en Barcelona, descubrimos, una vez entramos en territorio Francés, que Narbonne se encuentra entre marismas de una belleza extraordinaria cuajada de fauna y naturaleza, en que los flamencos son los reyes de las marismas. Perfecto para estrenarte con las fotos y empezar a dar envidia a familia y amigos.

Llegamos a Narbonne, conocida como la Riviera secreta de Francia, de anochecida y dimos un paseo nocturno antes de cenar, verdaderamente recomendable ver la ciudad iluminada de noche. Es sorprendente tener tan cerca esta ciudad mediterránea de unos 70.000 habitantes que alberga 2.500 años de historia. Ha visto pasar a romanos, visigodos, musulmanes y finalmente los francos, rodeada de un entorno natural de viñedos excepcional y ¡Tiene Playa!

Cenamos en el Restaurant Brasserie CO un restaurante a orillas del canal de la Robine, frente al mercado de Narbona en el centro de la ciudad, un ambiente acogedor para descubrir una cocina correcta. A su orilla, y a la sombra de plátanos centenarios, se extienden las ramblas Les Barques, donde todos los jueves y los domingos se montan coloridos tenderetes.

Dormir entre viñedos a 3 km del mar

Domaine de la Ramade

Llega el momento de descansar. Nos alojamos en Domaine de La Ramade,  un encantador “Bed and Breakfast” y que en Francia se etiqueta como “Chambres d´Hôtes”. Las habitaciones de huéspedes son habitaciones amuebladas con encanto.

Domaine de La Ramade cuenta la historia de la costa mediterránea. Rodeado de viñedos, un olivar y un jardín francés, encontrarás la calma y la serenidad. situada en la DOC La Clape, una de las tres DO que tiene la provincia. Narbona es tierra de viñas, posee tres Denominaciones de Origen Controlado: DOC La Clape, DOC Coteaux du Languedoc/Quatourze y DOC Corbières. Las DOC Fitou y Minervois se encuentran rodeando la ciudad.

El clima mediterráneo típico con fuertes vientos que barren la región, “El Cers”, es un viento característico de la zona procedente del Noroeste, muy seco, frío en invierno pero también muy caluroso en verano que limpia el aire mientras el mar humedece las vides, lo que le imprime una cierta personalidad:

Coteaux du Languedoc

Principales variedades de uva: Garnacha, Mourvèdre, Syrah.

Vinos blancos: Bourboulenc blanco, clairette blanco, garnacha blanca, piquepoul blanco, marsanne blanco, roussanne blanco, rolle blanco.

Domaine de la Ramade lleva a cabo una agricultura ecológica y siempre en base a las tradiciones ancestrales, sin productos químicos o fertilizantes sintéticos.

Desde hace cuatro años, Domaine de la Ramade ha creado un Festival de Teatro que poco a poco se ha convertido en un gran evento del verano en el sur de Francia. Con más de 1.300 personas que invita a momentos de cordialidad y sencillez en torno a una cena en el jardín de la propiedad. Podrás degustar vinos ecológicos y probar en el desayuno los famosos croissants de mantequilla.

Narbonne

Llego el día y el momento de conocer de la mano de la Oficina de Turismo de Narbonne  y de su magnífico guía, la huella de un lujoso y rico pasado de todos los tesoros que esconde su casco antiguo de arte, arquitectura y gastronomía. Cada calle del centro de la ciudad es testigo de una historia fuerte y rica. Antigüedad, Edad Media, Renacimiento, edad de oro vitícola de finales del siglo XIX, su rico pasado ha dejado un magnífico legado patrimonial que los monumentos declarados de interés histórico y los museos de la ciudad te permitirán descubrir en detalle, en visita libre o guiada.

La situación privilegiada de Narbonne dentro del eje Italia-España/Mediterráneo-Aquitania le permitió ser elegida como capital de la Galia Romana. La Vía Domitia que fue el paso obligado para ir de Italia a España se pueden contemplar los restos en el centro de la plaza; una de las calzadas romanas más famosas, construida en la Galia y que, llegando a la Península Ibérica, se convertía en la Vía Augusta para llegar hasta Cádiz. ¡ Emocionante!

Cruce de caminos y punto estratégico fue creciendo también gracias a su puerto comercial y la conectividad entre canales. Le canal de La Robine, afluente del Canal du Midi, es patrimonio mundial de la UNESCO. Puedes hacer excursiones en barco y llegar al mar. Las ricas familias comerciantes dejaron su impronta desde la edad media. El Renacimiento también ha dejado joyas arquitectónicas que no te puedes perder:

Museos y Monumentos

Narbona, Ciudad de Arte e Historia, ofrece un patrimonio de gran diversidad que permite entender los grandes períodos de su historia milenaria.

Podrás viajar al centro de la historia narbonense gracias a cuatro museos y a sus colecciones, tan diversificadas como ricas, alojadas en monumentos protegidos.

Te invitamos a completar tu visita trepando al Torreón Gilles Aycelin, visitando la sala acústica original del Tesoro o descubriendo la casa natal de una figura de la canción francesa: Charles Trenet.

Narbona Romana

Narbo Martius, capital de la provincia Narbonés y segundo puerto romano después del de Ostia: Narbonne fue una ciudad de primera línea en la Antigüedad. Sus mercaderes, al surcar el Mediterráneo, establecieron su reputación por todo el Imperio. Desde luego, su ornato de monumentos ha desaparecido transformándose esencialmente en cantera para erigir murallas y protegerse así de las primeras invasiones bárbaras.

Sin embargo, subsisten numerosísimos vestigios: Las galerías subterráneas del Horreum, los mosaicos, los frescos descubiertos en el emplazamiento del Clos de la Lombarde (el conjunto más bello fuera de Italia), sarcófagos y estatuas conservados en el museo arqueológico, vestigios emotivos de la vía Domiciana en pleno centro de la plaza del Ayuntamiento: esta visita (Narbona romana) te sumergirá en el esplendor de Narbo Martius.

Vía Domitia

Un emotivo testimonio de la antigua ciudad, VÍa Domitia, conectó Italia con España en el siglo II a. c. Fue descubierto en 1997, restaurado y organizado, supera a la Place de l’Hotel de Ville, en el corazón del distrito de Cité.

Ponts des Marchands

Este puente construido consistió en siete arcos (seis son seguros), permitió entrar en la ciudad antigua del sur y recibió el paso de Vía Domitia. El Pons Vetus permite la conexión entre los barrios de Bourg y Cité. En la actualidad, solo se ve un arco, lo que sugiere el ancho del antiguo Aude.

Horreum Romain

Estas galerías subterráneas del siglo I antes de nuestra era, están formadas por pasillos que conectan estrechas habitaciones. En su origen eran subyacentes a un conjunto desaparecido, probablemente un mercado o un almacén público. Los muros, muy bien conservados, muestran el conocimiento arquitectónico y el saber hacer de los romanos. Se trata de un monumento antiguo que sigue siendo visible en Narbonne.

Los Monumentos Góticos

Narbonne ofrece un patrimonio de arquitectura religiosa de primer orden, en particular en el ámbito del gótico. La basílica de Saint-Paul, antigua colegiata de origen romano, es un notable ejemplo del gótico primitivo. Su coro es probablemente el primer coro gótico del Sur de Francia.

La antigua iglesia Notre Dame de Lamourguié, que antaño formaba parte de un conjunto conventual, pertenece al gótico meridional, caracterizado por un estilo austero, un plan de nave única. Por último, derivando esencialmente de las técnicas elaboradas en el Norte de Francia, la catedral San Justo y San Pastor, dos santos españoles, algo excepcional en Francia, presenta audaces bóvedas de crucería, entre las más altas de Francia. En una de sus capillas resplandecientes descubrirás una obra de arte única en Europa: el gran retablo de Nuestra Señora de Belén, verdadera joya de la escultura gótica del siglo XIV. Curiosamente La construcción que dio comienzo en 1272, nunca fue concluida.

La Cathedrale Saint-Just et Saint Pasteur

La tercera más alta de Francia con bóvedas a 41 metros de altura. De estilo gótico radiante, directamente inspirada de las grandes catedrales del Norte de Francia, la catedral St Just y St Pasteur se singulariza por su coro único, cuyas bóvedas ascienden a más de 40 metros de alto. Construida entre 1272 y 1340, sigue sin estar acabada. Los Cónsules se negaron en aquella época agitada a destruir las murallas con el fin de proseguir la construcción. La capilla axial Notre Dame de Bethléem presenta un retablo del siglo XIV, en piedra polícroma. La sala del Tesoro, también llamada sala acústica propone una valiosa y preciosa colección de objetos litúrgicos, marfiles, orfebrerías y tapicerías.

El tesoro se extiende del período carolingio a la época moderna: un evangeliario de marfil del siglo IX, un siglo hispanoárabe del siglo XI, el pontificio iluminado del Arzobispo Piedra del Jugie, la fascinante tapicería de la Creación (Flandes, 1500) y otros objetos son los testimonios de la grandeza de los arzobispos de Narbonne.

El Museo de Arte e Historia

El Museo de Arte e Historia se sitúa en las antiguas dependencias de los arzobispos de Narbona, dos de cuyas salas han sido restauradas. En él, los visitantes pueden descubrir un conjunto de pinturas clásicas de las grandes escuelas europeas, una bella serie de lozas, así como también una colección excepcional, única en Francia, de obras orientalistas.

Palais des Archeveques

El antiguo palacio de arzobispos, que se destaca por varias torres, torreón Gilles Aycelin (finales del siglo 13 – principios del siglo 14), torre Santo Marcial y de “la Madeleine” (siglo 13), incluye el Palacio Viejo de origen románico y el Palacio Nuevo de estilo gótico alterado en los siglos 12 y 13. Acoge desde el siglo 19 el Ayuntamiento, el museo de Arte (antiguos apartamentos), el museo arqueológico (ala del palacio Viejo). Se basa en el primer recinto de Narbonne, en la parte trasera del cual se extiende el jardín del arzobispo.

Maison des Inquants

Llamada Bolsa Pañera, es, con la calle de “La Parerie”, un testimonio de la actividad intensa que animó la ciudad durante los siglos 12, 13 y 14. Es en la casa de los Inquants (de los voceadores) dónde se fijan las transacciones comerciales y se inscriben en grandes registros. La casa de los Inquants, data de los siglos 13 y 14.

Les Petits Bateaux du Canal
En pleno centro del espacio histórico de Narbonne, puede alquiler barcos eléctricos. Pasear por el canal de la Robine, por la ciudad o el campo, de media hora o de una hora de duración.

Hay una leyenda muy simpática que habla sobre un gato brujo, “El Matagot”,  que cuando cae la noche se pasea por las calles de la ciudad. Cuenta la leyenda que quién acoja y cuide al “Matagot”, se enriquecerá y el que le haga daño estará maldito.

 

El Mercado de Abastos

Un mercado excepcional que ha celebrado recientemente su centenario en su auténtico pabellón “Baltard”, arquitecto francés que ejerció durante el segundo Imperio.

Mi mejor momento. Entrar en un mercado de abastos, algo que aconsejo siempre cuando viajas para hacerte una idea de cómo se mueve la gente corriente, la gente que mueve ese pueblo, esa ciudad a diario y dónde puedes ver su verdadera cultura. Es el momento ideal para reponer fuerzas y seguir recorriendo a paso lento sus calles, sus rincones misteriosos.

Verdadero centro neurálgico de la ciudad, «Les Halles» de Narbona es famoso en todo el Gran Sur. Este mercado cubierto aloja más de 70 tiendas de alimentación: panaderos, pasteleros, carniceros, charcuteros, especialistas de comidas preparadas, triperos, pescaderos, verduleros, vendedores de aves, delicatessen, bares y hasta ¡Bodegueros! Todas las mañanas reciben a paseantes hambrientos, cocineros en ciernes y gourmets de toda clase. Los productores de «Les Halles» están a tu disposición para proporcionarte los mejores productos y aconsejarte en el arte de prepararlos.

Siempre compro los productos de proximidad, los que solo puedes encontrar en ese sitio y no en otro, así que compre un poco de “Andouille”, embutido muy tradicional de la gastronomía francesa elaborado según el caso con estómago e intestinos o carne y grasa de cerdo, ahumados y muy especiádos. La verdad que delicioso y también me lleve queso de cabra y miel de la zona que aún estoy disfrutando.

Recuerda, en el corazón de la ciudad, a orillas del canal, el mercado de abastos espera tu visita: ¡No te lo pierdas!

 

 

 

Les Grands Buffets

Gastroturismo ¡“Tres Français”!

Llego el momento esperado por todos. La visita a Les Grands Buffets. Nada más entrar te puede dar un ataque de ansiedad. ¡Hay comida por todas partes! Está considerado como una institución por el público francés y, por los expertos, como uno de los restaurantes buffet más reconocidos del mundo.

Para los franceses y su cultura gastronómica, la palabra buffet no es un sinónimo peyorativo de comer cantidad, mala calidad y barato, al contrario, es la cultura del buen comer y la mesa al más puro estilo burgués. Para los Españoles, la palabra buffet es servirse uno mismo todo lo que puedas comer y generalmente no precisamente de calidad. Recuerdo que en Masterchef-5 España, los concursantes hicieron una prueba de exterior en Les Grands Buffets y pensé…Que sitio más ideal para una prueba, pero no creo que vaya nunca…¡Hacerme tantos kilómetros para ir a un Buffet! Ni loca. Que equivocada estaba y cuanto me alegro de haber vivido esa experiencia tan gourmet de la gastronomía francesa. Entendamos lo que es comer a la francesa para apreciar de verdad la experiencia.

El origen del buffet tuvo lugar en Francia en el siglo XVIII y no tardó mucho en extenderse por el resto del continente europeo. El término viene del francés y hace referencia justamente al aparador sobre el cual se disponen los platos de comida, a la vista de los comensales. Y no, no hay ningún “Monsieur Buffet”, como quizás muchos puedan pensar.

En la antigüedad, en la corte francesa existía la costumbre de servir unos 8 platos refinados y elaborados hasta saciar a los comensales. Lo dramático de esto es que los comensales tenían que comer cada uno de los platos sin poder rehusar ninguno, ya que hacerlo era considerado de muy mal gusto y podría ser visto hasta como un desplante a los anfitriones. Con esta costumbre y banquetes tan exagerados, no es de extrañar que se introdujera en la corte francesa el concepto del buffets.

 

El servicio de la mesa Francesa en Les Grands Buffets es el Arte de la Mesa

Les Grands Buffets, se caracteriza por la tradición de la mesa francesa, su servicio y el concepto de buffets. Desde la Edad Media la realeza y la aristocracia francesa, diferenciándose de la inglesa o la rusa, han ofrecido sus grandes banquetes sirviendo todos los alimentos al mismo tiempo en un buffest que invita a cada comensal a componer su menú según su gusto y su fantasía. En el restaurante Les Grands Buffets, el festín clásico a la francesa continúa mucho más allá del plato y rinde homenaje al arte tradicional de la mesa. La mesa se presenta con manteles de calidad, de una manera elegante, representando un ceremonial de la comida clásica francesa: copas, vinos en jarra de cristal, cubiertos de carne y pescado, manteles individuales, servilletas bordadas…La liberadora ventaja del buffets es que otorga libertad a los comensales para elegir sus platos favoritos, su porción y también les permite evitar aquellos platos que les desagradan sin necesidad de ofender a sus anfitriones.

Pero tal vez lo que impulsó verdaderamente al buffets como lo conocemos hoy en día fue la igualadora y liberadora revolución francesa. Los buffets surgen casi como una necesidad de ponerle freno a la excesiva gula y a los extravagantes excesos de los banquetes de la corte francesa. Y no es de extrañar que con la revolución se implementara una manera que otorgaba más libertad hasta en las elecciones gastronómicas. En algunos restaurantes faltaba mano de obra calificada tras los grandes conflictos revolucionarios, y la demanda era muy alta, de manera que en lugar de servir la mesa con camareros, se invitaba a los comensales a pasar al “buffets” (o sea a la mesa de apoyo) para que se les sirviera. La costumbre de la época era que en el buffets había un camarero que servía a todos los comensales que se acercaban con sus platos y éstos lo llevaban a sus mesas y los chefs cocinaban platos en el momento, siendo de cortesía que el anfitrión sirviera a los más amigos, como en nuestro caso hacía Monsieur Privat que ejercía de anfitrión como manda la tradición. Louis Privat, director del restaurante resume así su esencia: “Nuestro restaurante tiene el espíritu de las mesas surtidas que siempre ha habido en las grandes celebraciones en Francia. Hemos creado un sitio para celebrar, para disfrutar, para relajarse y para ser feliz”.

El pueblo aburguesado, quería por supuesto seguir disfrutando de las comodidades del servicio de las que gozaban los nobles, por lo que era perentorio que los camareros sirvieran los platos a los comensales, tal como antes se les servía a los nobles.

Siendo la posesión del oro y la plata símbolo de solvencia se aprovechaba la exposición de los platos y fuentes repletos de comida para mostrar el poder de los anfitriones y su nivel de vida. En el Grands Buffets se pueden ver magníficas fuentes de plata expuestas en las vitrinas que rememoran las épocas de opulencia y ostentación de los anfitriones.

Las más prestigiosas guías turísticas han consolidado a Les Grands Buffets como un lugar indispensable y un reclamo turístico propio, capaz de atraer a los paladares más selectos dispuestos a degustar las recetas más antiguas de la cocina tradicional francesa.

Uno de los mejores representantes de esa comida gastronómica declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en el año 2010, es Le Grand Buffets desde 1989. Que nadie se eche para atrás cuando llega a un horrible centro comercial ni piense que se ha equivocado de dirección. Con una estética de bistró años 30 está considerado como uno de los mejores buffet de Europa por la cantidad de referencias que tiene de productos y la selección de recetas tradicionales de la cocina francesa y además cuentan con cocineros estrella Michelin.

Con los vinos te vas a poner muy contento. Aquí puedes degustarlos por copas y además los mejores y los más caros. Tienen más de 70 referencias de los mejores vinos de Francia a precios de productor. Una botella de buen vino que en un restaurante te puede costar 250€.- en el Grands Buffets solo cuesta 20€.- En esta ocasión caté por indicación del Sr. Privat, un Mas de Daumas de Gassac, cabernet sauvignon del 2015 entre otros.

Louis Privat consigue estos precios mediante un acuerdo con las bodegas y renunciando al gran margen de beneficio que conlleva el vino en mesa. Como anécdota, allí tienen en la carta de vinos el vino que se toma durante la gala de los Premios Nobel, a un precio muy asequible. En el café, tras los postres, probé una delicia, un Armagnac del Domaine de Boingnères uva folle blanche del 2001 que se conserva en barrica y solo se embotella a demanda. Te aconsejo que si piensas ir, y lo debes hacer, hagas la reserva con tiempo ya que la lista de espera es alta.

Lo que realmente me pareció novedoso es como funcionan las cocinas, la filosofía de trabajo, de higiene y el trato al personal.

Para empezar, los responsables de escoger a sus futuros compañeros de trabajo son los mismos trabajadores, algo que tiene bastante sentido si tenemos en cuenta que son ellos los que van a tener que compartir tiempo y espacio con ellos.

Participan activamente en el proceso de selección de currículums, en las entrevistas y en la toma de decisiones. La persona que empieza a trabajar, lo hace siempre por un periodo de prueba de dos meses, durante el cual sus futuros compañeros deciden si es válido y si encaja en el equipo. El resultado: Equipos cohesionados trabajando juntos y contentos, y poder prescindir del departamento de Recursos Humanos.

También hacen préstamos a interés cero a los empleados que lo necesitan, preocupándose de manera activa de que haya buena comunicación al respecto con la empresa. “No quiero que ninguno de mis trabajadores esté preocupado porque tiene algún problema económico que podamos solucionar”, relata el Sr. Privat. “Ellos son la cara visible de Les Grands Buffets y también la invisible, los que hacen que todo funcione bien. Si ellos no están bien, nada tiene sentido”.

Por eso sus jornadas laborales son de 35 horas, libran tres días a la semana, y tienen todos contrato fijo. Con eso consiguen trabajadores felices y motivados “que trabajan a gusto y consiguen mejorar la experiencia de un cliente que se siente completamente integrado, como en casa y dispuesto a disfrutar”, recapitula Louis Privat. ¿Suena a modelo idílico e insostenible? No, para Les Grands Buffets, que ha doblado su plantilla desde 2008, teniendo en la actualidad más de 100 personas empleadas. Una suerte de capitalismo consciente que demuestra que hacer las cosas bien no está reñido con hacer crecer un negocio.

Todo en las cocinas de Les Grands Buffets está enfocado a la comodidad de los trabajadores y la seguridad alimentaria. Privat confiesa que tiene una guerra abierta contra “el mayor de los enemigos de la seguridad en la cocina: La humedad. Puede conseguir que la comida se estropee mucho más deprisa, que aparezcan hongos, moho u otro tipo de microorganismos”.

Por eso cada estación de trabajo, elaboradas con una sola placa de acero, doblada y manipulada para evitar aristas donde se pueda generar vida, está equipada con pistolas de aire comprimido que permiten secar en un momento los cuchillos y el menaje, facilitando también la limpieza de las herramientas. El suelo es de color amarillo, lo que hace que se vea a la primera el más mínimo rastro de suciedad.

Cada una de las estaciones tiene un sistema de enfriado, una especie de campana casi tan grande como la mesa misma colgando del techo que hace que la zona de trabajo esté a seis grados, pero que fuera de la mesa éste no llegue al cuerpo del trabajador. Cada zona puede escoger su propia música, y todos los generadores de ruido (los hornos, básicamente) están juntos, separados y aislados acústicamente. “Así entras, dejas lo que sea, sales y el molesto zumbido, que puede llegar a ser un protagonista y generador de tensión, desaparece”, revela Privat.

Para que quede aún más claro que lo que pasa allí es arte, en Les Grands Buffets decidieron convertir la cocina en una galería. “El arte siempre inspira, y yo quiero a mis cocineros inspirados”, apunta su director. “Por eso le pedí al artista Patrick Chappert-Gaujal que creara algunas obras para la cocina en el mismo acero inoxidable del que se hicieron los muebles”. Asombroso y muy original.

 

Manual de instrucciones para conducirse correctamente por Les Grands Buffets

Como te decía al principio de este post, cuando entras te puede dar un mareo al ver tanta comida e incluso darte ansiedad por no saber por dónde empezar. Este es mi humilde consejo.

El buffets se divide en diferentes secciones temáticas:

 

La Rôtisserie. En el centro del restaurante se encuentra un inmenso asador panorámico, donde se cocinan los platos al momento y al gusto del comensal. El cliente puede ver en directo a los cocineros y a sus pinches preparando una amplia variedad de platos ofreciendo, Cassoulet, Coquille Saint Jacques Gratiné, “Vol au Vent” de ris de Veau et Morilles, foie gras a la plancha, Tournedo, solomillo al foie-gras, magret de pato, hígado de ternera con ajo y perejil, ancas de rana, rodaballo entero asado, caracoles Bourgogne, tuétano a la flor de sal, blanquette y el tradicional Steak Tartar de Buey y caballo. Hay muchos más platos, pero no me quiero extender.

La Mer. Una espectacular Cascada de Bogavante preside “Le Plateau Royal”, una selección de mariscos, ostras de Thau, ostras de Gruissan, Gambas, Langostinos, Almejas, Cangrejo de Mar, caracoles de mar y delicatesen de productos del mar, con 6 variedades del auténtico Salmón de noruega, ahumado, bellevue, áspic, marinado al eneldo, gravlax, en ensalada, en mousse…

 

Estofados y platos de cuchara. La sección de estofados y platos de cuchara tiene especial importancia para el director de Les Grands Buffets. “Queremos recrear el ambiente de una comida de fiesta y celebración, y estos platos que preparaban nuestras abuelas, con tiempo, cariño y a fuego lento transmiten exactamente eso”, cuenta. Mientras, nos enseña unas tripas guisadas, bastante parecidas a los callos a la madrileña, que huelen a gloria, unos riñones estofados y unos caracoles a la catalana que piden mucho moje con pan. Su sopa de pescado también es mítica, “muy celebrada por importantes chefs franceses con estrellas Michelin”, asegura Louis Privat.

El Foie Gras. Es otra de las estrellas del menú: Tienen diferentes variedades de terrina y micuit caseros, entre los que destacaría el curado con pimiento de Espelette, natural, a la sal, a la pimienta, al pimiento picante vasco, al muscat de Rivesaltes o en crema quemada.

La Charcutería. Embutidos de todas clases elaborados con recetas típicas del cerdo y la sección de jamones, manteniendo las distancias con nuestro Jamón Ibérico, a cambio, podemos degustar un jamón asado casero delicioso, o la sección de ensaladas ecológicas, verduras y huevos ecológicos.

Le Fromage. Es el mayor buffet de quesos de Europa. Podremos degustar una seleccionada colección, una exposición de más de 45 quesos dónde un maestro Crémier te aconsejará.

Camembert, Saint Nectaire, Comté, Salers, Morbier, Reblochon, Brie, 4 variedades de Roquefort, Munster, rueda de Parmesan, Gorgonzola, Munster, rueda de Parmesano…venidos de los cuatro puntos cardinales de Francia, bûches, tommes, roues y otras delicias lácticas. con curvas redondeadas se dan cita en Les Grands Buffets. En breve será el mayor del mundo con 120 variedades internacionales dónde no falta el queso manchego.

La Pâtisserie. Las recetas más tradicionales y todos los grandes clásicos de la pastelería francesa elaborados diariamente por un maestro pastelero. Imagine una gran fuente de chocolate y a su alrededor una gran cantidad de postres de la abuela, entre los cuales hay 50 pasteles «caseros»confeccionados por nuestros pasteleros.

Es difícil elegir entre un Saint Honoré, una forêt noire, un milhojas, un éclair, una tarta Tatin decorada con manzanas al horno, una crep, un arroz con leche, cannélés bordeleses, macarons, mousses, helados… Y para los que tengan ganas de comer saludable, en el bufet destacan asimismo hermosas y deliciosas frutas ecológicas.

Os cuento un secreto para los que amáis la cocina francesa y no encontráis un blog en condiciones. Tuve la suerte de compartir este viaje con mi amiga Michelle, una simpática bloguera Franco-Española. Yo diría que más Española…..que escribe sobre gastronomía francesa. Los curiosos en la historia y las recetas francesas, aquí lo descubrirá todo.

Por 35,90€ (bebida no incluida) y niños de 0 a 5 años gratis, de 6 a 10 años por solo 17,90€

Disponen de zona de juegos infantil y de un jardín-terraza para los días de sol que hasta que no está perfecta, no se abre al público.

CARCASSONE

Un viaje en el tiempo

Si habéis pensado que aquí el viaje llega a su fin, os diré que nos queda por visitar la ciudad medieval de Carcassone. 

Rodeada por los viñedos del Languedoc-Rosellón emerge la Cité de Carcassonne, con el perfil de los Pirineos al sur. Incluida en el Patrimonio de la Unesco en 1994, la ciudad amurallada es la mayor ciudadela medieval fortificada que se conserva en Europa.

Capital del departamento del Aude, en la región de Occitania, situada en el sur de Francia, a medio camino entre Perpiñán y Toulouse. La ciudad es conocida por su ciudadela amurallada, un conjunto arquitectónico medieval restaurado por Eugène Viollet-le-Duc en el siglo XIX y declarada en 1997 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Fue uno de los escenarios de la Guerra de Cien Años y su historia está ligada a las cruzadas y la inquisición.

Es un escenario natural de película, y es que Carcassonne ha sido el decorado perfecto para películas como Juana de Arco o Robin Hood. El último en plantar sus cámaras en la ciudad fue Ridley Scott, que grabó la miniserie Laberinto, basada en el best seller del mismo nombre, con la particularidad de que la historia que relatan la novela y la serie ocurrió realmente en la ciudadela medieval amurallada: El genocidio de los cátaros en 1244 a manos de los cruzados.

Situada en el corazón del llamado País Cátaro, la historia de Carcassonne se remonta a mucho antes. Íberos, romanos, visigodos, sarracenos y francos dominaron la ciudad durante siglos, antes de que el papa Inocencio III enviara a 50.000 cruzados al Languedoc-Roussillon en el siglo XIII para combatir a los albigenses o herejes cátaros. Ya en manos del rey de Francia la ciudad amplió las fortificaciones y se erigió en un punto estratégico de la frontera entre Francia y la Corona de Aragón. Carcassonne alcanzó entonces su esplendor, convirtiéndose en refugio de artistas y de juglares que, por entonces, recitaban sus poemas en una lengua romance, la lange d’òc u occitano, cuya variante aranesa es reconocida como lengua co-oficial en Cataluña.

La leyenda de la Dama de Carcás

La guía de la oficina de turismo de Carcassone nos contó la leyenda que dio el nombre a la ciudad, una mujer valiente de nombre Carcás, cuyo rostro está esculpido y vigila la entrada de la ciudad amurallada junto a la Puerta de Narbonne.

Según la tradición, el topónimo Carcasona proviene del nombre de una princesa sarracena y según cuenta la leyenda, se remonta a los tiempos de la ocupación musulmana y del emperador Carlomagno a principios del siglo VIII.

Tras ser ocupada la ciudad de Carcasona por el contingente sarraceno que acababan de conquistar el reino visigodo de Hispania y sus posesiones de Septimania, la plaza fuerte de Carcaso se dispuso a afrontar un asedio emprendido por el ejército del emperador Carlomagno.

El rey sarraceno Ballak murió, y su esposa Carcás lidera la defensa de la ciudad. El emperador Carlomagno decide rendir la ciudad por hambre, prolongándose el asedio durante un periodo de cinco años.

Al inicio del sexto año de asedio, la mayor parte de la guarnición defensora de la Cite ha perecido por hambre, y la ingeniosa “Dama de Carcás” manda colocar muñecos de paja en las almenas y en las troneras, y lanza flechas de ballesta contra el ejército enemigo para hacer creer que la guarnición sigue siendo numerosa y evitar así que se tome la plaza fuerte al asalto.

Carcás ordenó entonces realizar un inventario con los recursos disponibles. La población le presentó como únicos recursos un cerdo y un saco de trigo. Es entonces cuando Carcás toma la delicada decisión de cebar al último cerdo con todo el trigo y acto seguido, lo lanzo al pie de las murallas desde una torre de la fortificación, reventándosele las tripas al caer.

Cuando Carlomagno vio la cantidad de cereales que salía de la panza del cerdo, cayendo en el engaño y considerando inútil mantener el asedio, se desanimo y mando la retirada de sus tropas.

A la vista del ejército imperial en retirada, Carcás hizo llamar a Carlomagno para realizar el juramento de fidelidad e hizo sonar todas las campanas de la ciudad. Uno de los hombres de Carlomagno exclamó: ” ¡Carcas sonne! ” (“Carcás suena “)….y así nació el nombre de la ciudad de Carcassone.

La Rue de Saint-Louis reúne tentadores establecimientos gourmet, anticuarios, talleres de artistas y la parada obligada en el Hôtel de la Cité,  un establecimiento rodeado de jardines y en el que hay que detenerse aunque solo sea para tomar un café o probar alguno de los tesoros de su bodega.

petit dejeuner terrasse

Nosotros fuimos unos privilegiados al ser recibidos por Adélaïde Pujol, familia de los propietarios. El hotel fue inaugurado en 1963 por Etienne Jacques Pujol, suegro de Christine Pujol. Este pequeño y encantador hotel de 16 habitaciones recibió a los primeros visitantes de la era moderna de la ciudad medieval de Carcassonne. A finales de los años setenta, Christine Pujol asumió la gestión del establecimiento y convirtió los espacios del orfanato en habitaciones modernas para aumentar la capacidad del establecimiento a 36 habitaciones hasta las 80 habitaciones de hoy en día de estilo clásico o provenzal. La imponente escalera de madera que te encuentras al pasar el vestíbulo es la original. Tiene jardines y ofrece piscina al aire libre con todo tipo de comodidades y con vistas a la basílica de Saint Nazaire, un templo del siglo XI con modificaciones del XIII.

Sus magníficas vidrieras (siglos XIII y XIV) fueron desmontadas pieza a pieza durante la Segunda Guerra Mundial para preservarlas de los bombardeos y del expolio de los nazis que habían ocupado el castillo en 1944.

Adélaïde nos recibió en uno de los preciosos salones con una copa de crémant de la región. Hicimos un recorrido por las habitaciones más ilustres y mini apartamentos con cocina incluida. Fue muy emocionante cuando nos hizo partícipe del libro de visitas desde el principio del hotel de las dedicatorias y firmas de personajes de nuestra historia mas reciente del mundo del Hollywood de los años 50, la cultura, la política… Gary Cooper, Grace de Mónaco, Walt Disney o Winston Churchill son solo algunos de los nombres históricos que han pasado noche en una de sus habitaciones. Pero lo que realmente tenía valor de coleccionista, fue cuando nos enseñó una verdadera joya literaria gastronómica…Un ejemplar de la primera edición del Le Grand Livre de la Cuisine (El Gran Libro de Cocina) de los autores Prosper Montagne y Prosper Salles, dedicado a los antepasados de Adélaïde Pujol…¡Que envidia! Quiero destacar que el restaurante del hotel tiene 1 estrella Michelin.

Tras el Puente Viejo creció fuera de la muralla la ciudad nueva, dónde se pueden apreciar las casas señoriales y palacetes que dan fe del auge de la próspera industria textil de Carcassone en el siglo XVIII.

 

 

Camino del Piamonte

El Camino de Santiago Francés

Está entre el Mediterráneo y el Cantábrico, al pie de las montañas pirinaicas donde se traza el Camino del Piamonte. Se trata de un camino histórico que ha sido recuperado recientemente por las asociaciones jacobeas francesas. En algunas guías francesas es considerado como una variante del Camino de Arles que avanza mas hacia el sur. El Camino comienza en Narbonne en la costa mediterránea del sudeste francés y termina en Saint Jean de Pied de Port, para dar comienzo allí de la primera etapa del Camino Francés.

Tiene en todo su recorrido unos maravillosos paisajes típicos de la zona próxima a los Pirineos. Su trazado, próximo a las montañas pirinaicas en su lado norte, avanza por un terreno totalmente rural y de media montaña con inmensos valles unas veces, y completamente montañoso otras. Aun poco conocido y poco transitado, el Camino del Piamonte, esta siendo cada vez mas transitado por los peregrinos que poco a poco van teniendo conocimiento de esta impresionante ruta, pues hay mucho interés por parte de las asociaciones jacobeas francesas en fomentar la ruta.

Desde su inicio en Narbonne hasta su final en Saint Jean el Camino de Santiago por el Piamonte esta perfectamente señalizado con adhesivos amarillos que indican el sentido de la marcha sobre postes de madera. A partir de Carcassonne el Camino del Piamonte tiene dos trazados diferenciados: Uno que puede ser considerado el Camino de Santiago; que está señalizado con los adhesivos amarillos que hemos referido; y por otro lado el GR-78, recientemente señalizado con las marcas típicas de los GR (franjas roja y blanca). El primero de los trazados ha sido señalizado por las asociaciones del Camino de Santiago francesas, es mas directo y por lo tanto mas cortas las etapas.  El GR-78 también se llama Voie du Piémont es bastante nuevo, con buena señalización, mas duro, mas de montaña y mucho mas bonito.

Gastronomía en Carcassonne

La gastronomía de Carcassonne viene caracterizada por tratarse de una cocina típica del sudoeste francés, que tiene entre sus recursos más importantes productos agrícolas tales como las aves de corral y las verduras. Además de las omnipresentes crêperies, en las calles intramuros abundan locales donde catar los vinos del Languedoc. Tuve la suerte de degustar su plato más típico: El guiso tradicional con las alubias blancas como protagonista acompañadas de trozos de carne y embutidos entre los que se suele encontrar costilla de cerdo, salchichas y pato confitado que se sirve en una “cassole” o cazuela de barro. ¡Muy ligerito! Estupendo para pasear toda la tarde. La cassoulet tiene tanto éxito que cuenta con su propia ruta por los pueblos de la zona.

Además de la cassoulet, en Carcassonne encontraremos la sopa bouillabaisse (de pescado), los clásicos patés de hígado de pato o los caracoles del Languedoc, salteados con jamón y perejil. Si sois golosos, no os perdáis la inmensa variedad de dulces y chocolates que podréis comprar en las confiterías de la Ciudadela, como los briques y los paves.

Respecto a los vinos, existe una cultura enológica muy arraigada en el Languedoc (cuyos vinos tienen la denominación de origen “AOC”), así que los encontraréis tanto blancos, como tintos o rosados. Los mejores son los de Corbières, Cabardés, Côtes de St-Mont, Côtes de Brulhois, Fitou, Malepère o Minervois.

RECUERDA Cómo ir para no perderte esta estupenda escapada: El servicio de alta velocidad Renfe – SNCF en Cooperación conecta España – Francia, recortando significativamente los tiempos de trayecto entre las principales ciudades de ambos países.

 

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RENFE-SNCF, mucho más que trenes…Son Experiencias
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RENFE-SNCF, mucho más que trenes…Son Experiencias
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Renfe-SNCF facilita la conexión entre España y Francia. La alianza de RENFE con SNCF, las líneas de alta velocidad francesas ofrecen trenes de alta velocidad, desde el año 2013 que se realizó el viaje inaugural, y pone al servicio del viajero 21 rutas internacionales, trasladando al pasajero de centro a centro de las ciudades. Algo mucho más cómodo y rápido que viajar en avión, dónde ya todos sabemos la pesadilla que es facturar, ir con varias horas de antelación, etc, etc…, permitiendo acceder al tren hasta dos minutos antes de la salida y ¡Hasta puedes viajar fácilmente con tu mascota!
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